La extraña marea arrastraba una botella
Entre sus desafiantes aguas enloquecidas
El recuerdo que se evaporaba hacia una estrella
Miradas errantes, entre
caladas prohibidas
Porque tu rostro fue mi más dulce infierno
El sueño del que jamás logre despertarme
Esas manos frágiles, acariciándome en sueños
Ese alegre rostro,
que destemplaba al sol con solo pensarle
La lluvia recorría cada callejón desierto
Y las noches se
volvieron tristes e indefensas
El corazón que un día me visito, ya había muerto
Y ya solo quedaban
palomas a ras de las aceras
Mi canción de amor se
fue con tu ausencia
El arcoíris que me
rodeaba se volvió apagado y lúgubre
Las caricias que se marcharon con tu presencia
Un cuento de princesas que ilumino un octubre
Millones de oportunidades en la cima de un castillo
Ríos de agua dulce fluyendo por mi pecho
Junto a la sonrisa de un quizás atrapada en el altillo
Puede que el destino se equivocara y no estuviera en lo
cierto
Y puede que jamás encuentre una flor tan volátil como ella
Porque este barco vació, ya no encuentra otro puerto
Porque esta extraña marea, ya no lleva una botella.

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